¿Por qué el Papa es Pedro?

Los católicos profesamos obediencia al Papa, como legítimo sucesor de Pedro, y le consideramos el representante de nuestro Señor Jesucristo aquí en la tierra.

Del Opus Dei
Opus Dei - ¿Por qué el Papa es Pedro? El Señor hizo de Simón, al que dio el nombre de Pedro, y solamente de él, la piedra de su Iglesia.

Los católicos profesamos obediencia al Papa, como legítimo sucesor de Pedro, y le consideramos el representante de nuestro Señor Jesucristo aquí en la tierra. Ante esta afirmación algunos hoy en día se preguntan: ¿De donde viene la autoridad del Papa? ¿No es solo un hombre? ¿Infalible significa que el Papa no puede equivocarse?

1. Si Cristo es Cabeza de la Iglesia, ¿Por qué decimos que San Pedro es el Jefe de la Iglesia?


En varios lugares de la Escritura consta que Cristo nombró a San Pedro Jefe de la Iglesia: Cristo, al instituir a los Doce, "formó una especie de colegio o grupo estable y eligiendo de entre ellos a Pedro lo puso al frente de él" (LG 19). (Catecismo de la Iglesia Católica, cc. 880)

“El Señor hizo de Simón, al que dio el nombre de Pedro, y solamente de él, la piedra de su Iglesia. Le entregó las llaves de ella (cf. Mt 16, 18-19); lo instituyó pastor de todo el rebaño (cf. Jn 21, 15-17). "Consta que también el colegio de los apóstoles, unido a su cabeza, recibió la función de atar y desatar dada a Pedro" (LG 22). Este oficio pastoral de Pedro y de los demás Apóstoles pertenece a los cimientos de la Iglesia. Se continúa por los obispos bajo el primado del Papa." (Catecismo de la Iglesia Católica, cc. 881).

Contemplar el misterio

El Papa se llama Vicario de Cristo porque hace sus veces en el gobierno de la Iglesia.

Tu más grande amor, tu mayor estima, tu más honda veneración, tu obediencia más rendida, tu mayor afecto ha de ser también para el Vice–Cristo en la tierra, para el Papa. -Hemos de pensar los católicos que, después de Dios y de nuestra Madre la Virgen Santísima, en la jerarquía del amor y de la autoridad, viene el Santo Padre. (Forja, 135)

Esta es la única Iglesia de Cristo -que profesamos en el Símbolo Una, Santa, Católica y Apostólica-, la que nuestro Salvador, después de su resurrección, entregó a Pedro para que la apacentara, encargándole a él y a los otros Apóstoles que la difundieran y la gobernaran, y que erigió para siempre como columna y fundamento de la verdad (CONCILIO VATICANO II, Const. Dogm. Lumen gentium n. 8).(Amar a la Iglesia, 19)

2. ¿Por qué el Papa es el sucesor de san Pedro?

El Papa es el legítimo sucesor de San Pedro, porque Cristo nombró a San Pedro jefe de su Iglesia. Pedro, por voluntad divina estableció su residencia en Roma. Y así, por disposición divina, quien le sucede como Obispo de Roma, le sucede también en el supremo gobierno de la Iglesia. (Catecismo de la Iglesia Católica, cc. 882)

Contemplar el misterio

El amor al Romano Pontífice ha de ser en nosotros un hermosa pasión, porque en él vemos a Cristo. Si tratamos al Señor en la oración, caminaremos con la mirada despejada que nos permita distinguir, también en los acontecimientos que a veces no entendemos o que nos producen llanto o dolor, la acción del Espíritu Santo. (Amar a la Iglesia, 30)

Católico, Apostólico, ¡Romano! -Me gusta que seas muy romano. Y que tengas deseos de hacer tu “romería", videre Petrum, para ver a Pedro. (Camino, 520)

Venero con todas mis fuerzas la Roma de Pedro y de Pablo, bañada por la sangre de los mártires, centro de donde tantos han salido para propagar en el mundo entero la palabra salvadora de Cristo. Ser romano no entraña ninguna muestra de particularismo, sino de ecumenismo auténtico; supone el deseo de agrandar el corazón, de abrirlo a todos con las ansias redentoras de Cristo, que a todos busca y a todos acoge, porque a todos ha amado primero. (Amor a la Iglesia, 28)


3. ¿Cuál es la misión del Papa?


Las ciudades antiguas estaban rodeadas de murallas. Y entregar las llaves que daban acceso a las murallas equivalía a dar poder sobre la ciudad. La expresión dar las llaves equivale a darle el poder supremo sobre su Iglesia, a la que muchas veces llama 'reino de los cielos'.

El Papa, Obispo de Roma y sucesor de san Pedro, es el perpetuo y visible principio y fundamento de la unidad de la Iglesia. Es el Vicario de Cristo, cabeza del colegio de los obispos y pastor de toda la Iglesia, sobre la que tiene, por institución divina, la potestad plena, suprema, inmediata y universal. (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, cc. 182)

El Obispo de la Iglesia Romana, en quien permanece la función que el Señor encomendó singularmente a Pedro, primero entre los Apóstoles, y que había de transmitirle a sus sucesores, es Cabeza del Colegio de los Obispos, Vicario de Cristo y Pastor de la Iglesia Universal en la tierra; el cual, por tanto, tiene en virtud de su función, potestad ordinaria, que es suprema, plena, inmediata y universal en la Iglesia, y que puede siempre ejercer libremente." (Código de derecho canónico, canon 331).

Contemplar el misterio
¿Cuál es la misión permanente de San Pedro? Hacer que la Iglesia no se identifique jamás con una sola nación, con una sola cultura o con un solo Estado. Que sea siempre la Iglesia de todos. Que reúna a la humanidad por encima de todas las fronteras y, en medio de las divisiones de este mundo, haga presente la paz de Dios, la fuerza reconciliadora de su amor. Gracias a la técnica, que es igual por doquier, gracias a la red mundial de informaciones, como también gracias a la unión de intereses comunes, existen hoy en el mundo nuevos modos de unidad, que sin embargo generan también nuevos contrastes y dan nuevo impulso a los antiguos. En medio de esta unidad externa, basada en las cosas materiales, tenemos gran necesidad de unidad interior, que proviene de la paz de Dios, unidad de todos los que, mediante Jesucristo, se han convertido en hermanos y hermanas. Esta es la misión permanente de san Pedro y también la tarea particular encomendada a la Iglesia de Roma. (Benedicto XVI, Homilía del 29 de junio de 2008)

El camino de san Pedro hacia Roma, como representante de los pueblos del mundo, se rige sobre todo por la palabra una: su tarea consiste en crear la unidad de la catholica, de la Iglesia formada por judíos y paganos, de la Iglesia de todos los pueblos. San Pedro, que según la orden de Dios había sido el primero en abrir la puerta a los paganos, deja ahora la presidencia de la Iglesia cristiano-judía a Santiago el Menor, para dedicarse a su verdadera misión: el ministerio para la unidad de la única Iglesia de Dios formada por judíos y paganos. (Benedicto XVI, Homilía del 29 de junio de 2008)

4. ¿Qué significa que el Papa es Vicario de Cristo?

El Papa se llama Vicario de Cristo porque hace sus veces en el gobierno de la Iglesia. Vicario viene de las palabras latinas: vices agere, hacer las veces. Cabeza visible de la Iglesia, porque la rige con la misma autoridad de Cristo, que es la Cabeza invisible. (Catecismo de la Iglesia Católica, cc. 882)

5. ¿Por qué se le llama Sumo Pontífice?

Sumo Pontífice significa sumo sacerdote porque tiene en su poder todos los poderes espirituales con que Cristo enriqueció a su Iglesia. El Sumo Pontífice, obispo de Roma y sucesor de san Pedro, "es el principio y fundamento perpetuo y visible de unidad, tanto de los obispos como de la muchedumbre de los fieles"(LG 23)

Contemplar el misterio
Esta Iglesia Católica es romana. Yo saboreo esta palabra: ¡romana! Me siento romano, porque romano quiere decir universal, católico; porque me lleva a querer tiernamente al Papa, il dolce Cristo in terra como gustaba repetir Santa Catalina de Siena. (Amar a la Iglesia, 28)

Para tantos momentos de la historia, que el diablo se encarga de repetir, me parecía una consideración muy acertada aquella que me escribías sobre lealtad: "llevo todo el día en el corazón, en la cabeza y en los labios una jaculatoria: ¡Roma!". (Surco, 344)

Nuestra Santa Madre la Iglesia, en magnífica extensión de amor, va esparciendo la semilla del Evangelio por todo el mundo. Desde Roma a la periferia. Al colaborar tú en esa expansión, por el orbe entero, lleva la periferia al Papa, para que la tierra toda sea un solo rebaño y un solo Pastor: ¡un solo apostolado! (Forja, 638)

6. ¿Infalible significa que el Papa no puede equivocarse en nada?

Para velar para que el Pueblo de Dios permanezca en la verdad que libera, Cristo ha dotado a los pastores con el carisma de infalibilidad en materia de fe y de costumbres.

(Catecismo de la Iglesia Católica, cc.890)

El Romano Pontífice, cabeza del colegio episcopal, goza de esta infalibilidad en virtud de su ministerio cuando, como Pastor y Maestro supremo de todos los fieles que confirma en la fe a sus hermanos, proclama por un acto definitivo la doctrina en cuestiones de fe y moral [...] (Catecismo de la Iglesia Católica, cc. 891)

Contemplar el misterio
La suprema potestad del Romano Pontífice y su infalibilidad, cuando habla ex cathedra no son una invención humana: se basan en la explícita voluntad fundacional de Cristo. ¡Qué poco sentido tiene entonces enfrentar el gobierno del Papa con el de los obispos, o reducir la validez del Magisterio pontificio al consentimiento de los fieles! Nada más ajeno que el equilibrio de poderes; no nos sirven los esquemas humanos, por atractivos o funcionales que sean. Nadie en la Iglesia goza por sí mismo de potestad absoluta, en cuanto hombre; en la Iglesia no hay más jefe que Cristo; y Cristo ha querido constituir a un Vicario suyo -el Romano Pontífice- para su Esposa peregrina en esta tierra.
(Amar a la Iglesia, 30)

7. ¿Cuándo se ejerce la infalibilidad del Magisterio?

La infalibilidad del Magisterio se ejerce cuando el Romano Pontífice, en virtud de su autoridad de Supremo Pastor de la Iglesia, o el colegio de los obispos en comunión con el Papa, sobre todo reunido en un Concilio Ecuménico, proclaman con acto definitivo una doctrina referente a la fe o a la moral; y también cuando el Papa y los obispos, en su Magisterio ordinario, concuerdan en proponer una doctrina como definitiva. Todo fiel debe adherirse a tales enseñanzas con el obsequio de la fe. (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, cc. 185)

Contemplar el misterio
Cada día has de crecer en lealtad a la Iglesia, al Papa, a la Santa Sede... Con un amor siempre más ¡teológico! (Surco, 353)

La fidelidad al Romano Pontífice implica una obligación clara y determinada: la de conocer el pensamiento del Papa, manifestado en Encíclicas o en otros documentos, haciendo cuanto esté de nuestra parte para que todos los católicos atiendan al magisterio del Padre Santo, y acomoden a esas enseñanzas su actuación en la vida (Forja 633).

Acoge la palabra del Papa, con una adhesión religiosa, humilde, interna y eficaz: ¡hazle eco! (Forja, 133)